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Niños y niñas también construyen comunidad

Publicado el: 3 Junio 2016

El pasado 27, 28 y 29 de mayo, el proyecto Construcción Organizativa Socio Ambiental (COSA), junto con la especialista Msc. Adriana Ospina Vélez de Colombia y el personal de Iniciativas Estudiantiles de Acción Social de la Universidad de Costa Rica (UCR), visitaron las comunidades de Los Sitios y Las Flores en Caño Negro de Los Chiles, en la Zona Norte de nuestro país. Fútbol, pintura, baile, teatro y sobre todo, niños y niñas construyendo colectivamente significados de su identidad y de la riqueza que les rodea, en este caso, pintaron pájaros, incluso caminaron hasta el río para identificarlos y caracterizarlos y así plasmarlos al final en una historia.

El taller con niños y niñas se enfocó en la importancia que tiene su participación en la construcción de comunidad, bajo la metáfora del árbol comunitario, donde se ubicó a los adultos en las raíces, a los jóvenes en el tallo y a los niños y niñas en los frutos.

Se contó con la participación de varios jóvenes y adultos, se compartió el almuerzo y la cena con la comunidad en el Rancho Comunitario construido con el apoyo del proyecto COSA y se desarrolló una visita de mucho aprendizaje.

El proyecto COSA ingresó en la comunidad en enero del 2015 y en este momento se encuentran trabajando el fortalecimiento de la unión comunitaria en Los Sitios y Las Flores.

En la construcción de materiales para el taller, todos y todas colaboraron.
En la construcción de materiales para el taller, todos y todas colaboraron.
  • En la construcción de materiales para el taller, todos y todas colaboraron.
  • Se invitó a toda la comunidad para que participaran de los talleres. Como aprendizaje primordial, cada comunidad tiene su ritmo y su forma de aprender, eso hay que respetarlo siempre.
  • El Horno Comunitario es parte del trabajo que se desarrolló con la Caravana Mesoamericana del Buen Vivir para Pueblos en Resistencia, un grupo de estudiantes universitarios de diversos países que viajan desde México aportando sus conocimientos en la labor comunitario, una de sus paradas fue el Rancho Comunitario y el resultado, un horno que pronto comenzará a funcionar.
  • La cancha de fútbol es uno de los lugares de encuentro de los más pequeños, pero también de los más grandes. Son muchos los partidos, los goles, las celebraciones y sobre las amistades que se han construído en este lugar.
  • La Msc. Adriana Ospina Vélez, de camino al río con los niños y niñas de las comunidades. Ellos y ellas son las que dirigen.
  • En el río, los niños y niñas comenzaron a identificar las diversas especies de aves que conocen, acá cada uno mencionó su pájaro favorito y los hábitos alimenticios que lo caracterizan.
  • En el camino se escuchaba el canto de los pájaros, el olor de la tierra y el aire fresco de la zona, una riqueza natural que es identidad para las comunidades de esta zona.
  • En el Rancho Comunitario, se comenzaron a construir los disfraces de pájaros, algunos escogieron el tucán, otros el quetzál, o bien el jabirú. Pinturas y pinceles, sonrisas y naturaleza.
  • Los grandes pintores de las comunidades son los niños y las niñas.
  • Santiago Castellón es uno de los niños que participaron de la actividad. Su alegría, su entusiasmo y sus ganas de divertirse motivan a todos y todas.
  • Este es el pequeño fogón del cual comieron todos y todas. Arroz, frijoles, picadillo y demás alimentos que aportaron los vecinos de las comunidades se hicieron en el banquete que engalanó la actividad.
  • Todos los niños y niñas dibujaron su mano en el árbol comunitario simbolizando los frutos de la comunidad.
  • Las manos de los más pequeños se llenaron de pintura, para firmar con broche de oro el final del día en el Rancho Comunitario.
  • El trabajo con niños y niñas es muchas veces un momento para mirar lo mucho que se aprende de su creatividad, imaginación e ideas.
  • "Me llevo el inmenso amor que los niños y niñas regalan con apenas conocerte de horas, me llevo la ilusión de aprender de ellos y ellas, pero sobre todo el entusiasmo por aprender, crecer y divertirse, a su manera", destacó la MSc. Adriana Ospina Vélez, coordinadora del taller.
  • El suelo fue la mejor mesa para trabajar, se pintaron los disfraces, se pintó el suelo, pero sobre todo se pintaron sonrisas.
  • Cada quién con su forma de aprender y disfrutar. Los niños mostraron que ellos son los grandes constructores de la creatividad.
  • Los padres y madres de familia también se hicieron presentes. Les correspondió pintar las raíces como símbolo de origen bajo la metáfora del árbol comunitario: agarran y sostienen el árbol, adquieren los nutrientes de la tierra para dar fruto y seguir creciendo.